Me acuerdo que empecé a escuchar The Strokes en el verano del 2003. Fue una de esas primeras bandas que descubrí relativamente temprano. No tenía internet en mi casa y mis dealers musicales eran el primo de una amiga que vivía de copiar discos, el padre de mi amiga fanático de The Beatles (ex batero y dj) y G. un ramonero ex alumno del colegio al que yo asistía.
G. venía a mi casa cuando salía del trabajo, poníamos Is This It en mi viejo reproductor de música y me regaló Room on fire.
De día pasaba con la bici, comíamos galletitas Diversión y yo cebaba mates. El me sacaba las entradas para que lo acompañe a los recitales de Expulsados, juntos íbamos a ver Attaque y Cadena Perpetua. Odiábamos a Bulldog en conjunto y soñabamos con ser más viejos y haber visto a Los Ramones en vivo.
De noche me pasaba a buscar con su moto, íbamos a su casa a escuchar bandas nuevas, cuando no había nada bueno para ver en Cemento o el Hangar íbamos a bailar al Roxy . El me regaló mi primera remera rockera, me dio a probar mi primer fernet, me vio quebrar por primera vez y me llevó a fiestas sónicas en El Dorado.
Un día tal como llegó, se fue. Le llevó un disco de Babasonicos (SI WTF ni siquiera Miami, sino ese que salió después de Infame) a otra chica y yo quedé con mis discos de The Strokes que no quise escuchar por mucho tiempo. Cada vez que sonaba What ever happened me acordaba como hacía “air drumming” y se apoderaba de mi equipo de música.
Por esta razón cuando The Strokes vino en el 2005 no fui a verlos, los discos juntaban polvo encima del viejo equipo de música y no me daba gracia escuchar la banda que me remitían a G. Después de que tocaron una compañera me contó del show y me arrepentí. Ese día me di cuenta que mis prioridades iban a cambiar, la música por encima del trago amargo.
No me perdí el recital donde los de Shaila me regalaron la pua en Grove, no dejé de ir a Die Toten Hosen en todas las ocasiones que fui, fui a ver a Yann Tiersen y llevarme la lista, decidí trabajar en Lee Chi y vivir más en recitales que en la facultad.

